MERCADO – OCU ha puesto en marcha la campaña #etiquetastrampa para denunciar los engaños en el etiquetado y la presentación de los alimentos. El objetivo de esta campaña es conseguir la modificación de la normativa de etiquetado y que se garantice el derecho de los consumidores a una información veraz, sobre las características y naturaleza de los productos de alimentación.

Un ejemplo claro de las #etiquetastrampa es la utilización que chocolates, cereales de desayunos, yogures y hasta aperitivos hacen de la fruta para parecer más saludables y apetecibles. OCU ha analizado 40 de estos productos alimenticios en los que la fruta es el principal reclamo de su publicidad y presentación. Los resultados muestran que la presencia de fruta es mera apariencia y en la mayoría de los casos tiende a confundir a los consumidores.

La organización sin ánimo de lucro también critica que la normativa sobre etiquetado no exija un porcentaje mínimo para poder declarar que un producto lleva un determinado ingrediente. Esta circunstancia supone un auténtico coladero y permite que haya productos donde la mayor superficie del envase lo ocupa la fruta y en realidad la presencia de esta no llega al 2%.

Lo mismo sucede con el uso de fórmulas como las de “sabor a” utilizadas por yogures, gelatinas y otros postres para vulnerar la prohibición de sugerir mediante imágenes o palabras la presencia de ingredientes que el producto no tiene. La presencia de aromatizantes y colorantes es otra argucia que permite usar la fruta como reclamo, aunque su presencia sea inexistente.

Por todo ello, a través del hastag #etiquetastrampa va a dar traslado a las autoridades de los ejemplos de etiquetas que tienen como finalidad engañar a los consumidores.

Además, piden el apoyo de los consumidores para que se tomen una serie de medidas para mejorar la información que los consumidores reciben en las etiquetas de los productos de alimentación. En concreto, exige que:

– Se definan los términos natural, casero y tradicional, además de sus condiciones de uso.

– Que cuando un ingrediente aparezca destacado, sea obligatorio que su porcentaje aparezca al lado con el mismo tamaño y tipografía,      de forma que el ingrediente destacado en el envase coincida con el mayoritario.

– Se establezca un porcentaje mínimo de fruta en los productos para que pueda ser destacada del resto de ingredientes.

– Se limite el uso de colorantes y potenciadores de sabor en productos con un contenido mínimo de un ingrediente para no dar a entender a los consumidores que la cantidad es mayor.

– Que en el frontal del producto aparezca su denominación legal y que ocupe al menos el mismo espacio que el nombre de fantasía.

– El fin de la letra pequeña. Para ello el tamaño mínimo del etiquetado obligatorio debe ser al menos de 3 mm.

– Que se establezca una lista de ingredientes obligatoria en bebidas alcohólicas y un etiquetado nutricional.

– Se incluya de forma obligatoria la cantidad de azúcar añadido en la información nutricional.

– Se establezcan perfiles nutricionales que permitan poner coto al uso indiscriminado de alegaciones nutricionales y de salud a productos con una composición nutricional poco saludable.

– Se sustituya la sugerencia de presentación por una foto real del producto.