MERCADO – En líneas generales, podríamos decir que la industria de la etiqueta en España ha mejorado mucho su comunicación en los últimos años. De este modo, cada vez comenzamos a ver más responsables de este área funcional en empresas de todo tipo, apartados dedicados a noticias en las webs, perfiles en redes sociales, acciones de comunicación de todo tipo… No obstante, la situación creada a raíz del Covid-19 nos está haciendo ver dos posturas de las empresas del sector respecto de esta crisis: las que no comunican nada o no han hecho público su posicionamiento (todavía, la mayoría) y las que sí lo están haciendo de manera abierta (las que tienen una política de comunicación más definida y sólida).

Con todo, la magnitud de la situación nos invita a tomar una decisión en una dirección u otra, y hemos querido enumerar los aspectos principales para afrontar dicho escenario de crisis:

¿A quién comunicar?

En este contexto, lo más importante es ser coherente con la línea de comunicación que venía siguiendo la empresa. De este modo, pasados unos días iniciales en los que era conveniente analizar y valorar el alcance la situación, llega el momento de establecer una política de comunicación respecto a los tres targets principales que nos ocupan: clientes, proveedores y resto del mercado (clientes potenciales, asociaciones, competencia…). El personal de la empresa se supone que ya ha sido informado con anterioridad, puesto que son los principales afectados en todo el proceso. 

Comunicar o no. 

No comunicar o hacerlo de manera selectiva puede ser una decisión acertada, pero las empresas mejor valoradas son aquellas que transmiten su forma de actuar, especialmente en escenarios importantes. 

Por lo que se refiere a los clientes, lo aconsejable es comunicarles de manera directa que continúa o no la actividad de nuestra empresa. Un mensaje que debe de venir acompañado de una breve explicación. Esta acción despeja dudas y posiciona a la empresa respecto del problema. Sin duda, los clientes son el target con el que antes hay que definir cómo vamos a proceder.

Esta comunicación puede ser por mail, mediante una llamada a los que más nos convenga, o bien, a través de ambos sistemas.

Con el resto de targets conviene también ser lo más transparente posible, pero requieren un análisis específico. 

En cualquier caso, si han decidido hacer público el posicionamiento de la compañía respecto de la crisis, dicho comunicado conviene que se haya hecho público  antes en la web.

Tono de la comunicación. 

El tono en cómo comuniquemos debe ser claro y tranquilizador. Es decir, tenemos que explicar con el menor número de palabras cuál es nuestra posición al respecto y armar un discurso que transmita seguridad. 

Respecto de los medios de comunicación.

Si la empresa tiene una dimensión considerable, es aconsejable emitir un comunicado a los medios de comunicación del sector. Esta medida permite afrontar mejor la situación porque los actores principales están al corriente y las maniobras de gestión se hacen con menor presión.

En todo ello, conviene actuar con responsabilidad. La industria de la etiqueta trabaja al servicio de la sociedad y en estos momentos tiene que continuar con su labor para que el suministro de alimentos, fármacos, material de prevención…  no se vea interrumpido.

Las siguientes fases de esta comunicación se deberán definir conforme se conozca la duración y magnitud de la crisis.