ENTREVISTA – Entrevistamos en exclusiva a Antonio Sancha, director general de Bacigalupe Hermanos, quien nos explica cómo ha cambiado la compañía desde la incorporación en el Grupo Printeos y cómo desde el trabajo en equipo han logrado convertirse en un fabricante de etiquetas referente en el sector del vino.

Bacigalupe Hermanos se fundó en 1970, ¿cómo surgió la idea de dedicarse al negocio de las etiquetas?

Bacigalupe Hermanos surgió como una empresa de embalaje de cartón para la industria textil, principal industria de la localidad de Pradoluengo, donde está ubicada. La propia evolución de la presentación de los embalajes creó la necesidad de poner etiquetas en cada caja y, así, a partir de 1980, la empresa se fue especializando en el mundo la etiqueta autoadhesiva a la vez que nuestros clientes iban evolucionando.

Durante este recorrido empresarial también se han dedicado a la impresión comercial, ¿es compatible ofrecer este servicio con el de impresión de etiquetas, siendo este último un mercado tan exigente y especializado?

Actualmente, el mercado exige a los proveedores una fuerte especialización. Inicialmente, los clientes demandaban un servicio completo de todo tipo de productos relacionados con las artes gráficas.

En el año 2016 se anunció que fueron comprados por el Grupo Printeos, ¿qué motivó la venta de la compañía?

Eso quizás lo podrían responder mejor los socios anteriores. No obstante, supongo que la exigente actualización e inversión que demanda el mercado de la etiqueta autoadhesiva, les hizo plantearse dejar la empresa en manos de quien pudiera consolidarla. En ese contexto, el Grupo Printeos les aportó las mayores garantías para lograrlo.

¿En qué es mejor la empresa desde la adquisición? 

Nuestros clientes, principal razón de ser de Bacigalupe, han seguido confiando en la empresa, su personal y su tecnología puntera desde el primer momento. Creo que esto habla por sí sólo.

La expansión del Grupo Printeos en los próximos años, ¿pasa más por España o por el extranjero?

Por razones obvias, no hablamos nunca de procesos de adquisición.

Hay pequeños y medianos fabricantes de etiquetas que se plantean vender el negocio o fusionarse, ¿recomendaría optar por alguno de estos procesos en el mercado actual?

Es una decisión completamente personal y que se debe analizar desde la perspectiva del negocio implicado. Los pequeños fabricantes pueden seguir compitiendo de forma eficaz aprovechando ciertas ventajas como la proximidad al cliente, línea de mando muy directa, flexibilidad de horario, etc. Con buena gestión y política de inversiones adaptada a su tamaño y generación de recursos, es un modelo de negocio perfectamente viable. Para aquellos fabricantes en los que la transición generacional no esté clara, se trata de una buena salida, la cual siempre es mejor empezar a planificarla cuando las cosas van bien. 

Exportan a mercados maduros como Francia, pero también lo hacen al norte de África, Cuba, Europa del Este…, ¿cuál es su estrategia al respecto y cómo son de importantes estas ventas internacionales?

Bacigalupe está muy centrada en el mercado español. No obstante, los mercados internacionales nos atraen y nos motivan, ya que los conocemos a través de nuestros clientes; no pudiéndonos olvidar de que la mayoría de las etiquetas que fabricamos van dirigidas a mercados exteriores. Pensamos en una expansión internacional a medio plazo, sin olvidar que el mercado de la etiqueta es muy local.

¿En qué aspectos de la gestión de la empresa están poniendo más el acento para ser más competitivos?

Hemos invertido más de tres millones de euros en los últimos tres años para la actualización y mejora tecnológica de la compañía, con el fin de ofrecer a nuestros clientes una mayor calidad y garantía de servicio. También se ha hecho un gran esfuerzo en formación del personal y el Grupo Printeos nos ha aportado una mayor capacidad de compra.

Bastantes fabricantes de etiquetas del país empiezan a no tener miedo en explicar sus datos de facturación, personal, inversiones… ¿cuál es su política al respecto?

La empresa es totalmente trasparente y estos datos están recogidos en las publicaciones y registros pertinentes, lógicamente el know how del negocio no se puede poner en peligro.

Se espera que la industria de la etiqueta mundial crezca en 2018, ¿qué le falta a este sector en España para ser mejor?

España es un país muy competitivo y hay varias empresas, entre las que se encuentra Bacigalupe, que ofrecen una relación calidad-precio insuperable. Tal vez, exportar esta forma de hacer y tomar posiciones en ese mercado de la etiqueta autoadhesiva mundial pudieran ayudar a mejorar aún más al sector en España.

¿Cómo cree que afectará la comunicación en el negocio de la etiqueta en los próximos años?

La comunicación hoy es un factor clave en todos los negocios y en el mundo de la etiqueta más, dado que nuestro producto es parte de la comunicación. Los próximos años queremos hacer partícipes de nuestras empresas y sus posibilidades a toda la sociedad. En este sentido, participamos en la iniciativa de EtiquetaNews de poner en marcha el Concurso Nacional de Diseño de Etiquetas de Vino.

Son expertos en el etiquetado del vino pero, ¿es esto lo que más les diferencia?

Creo que lo que más nos diferencia es la capacidad técnica y de medios humanos para solucionar problemas y necesidades que el día a día les genera a nuestros clientes. El mercado evoluciona permanentemente y eso exige contar con partners especializados en las distintas áreas de la empresa. Bacigalupe es experto, entre otros mercados, en normativa y acabados de etiquetas de vino, alimentación.

Bacigalupe Hermanos será patrocinador de la primera edición del Concurso Nacional EtiquetaNews de Diseño de Etiquetas de Vino que pretende fomentar una nueva generación de diseñadores especializados en etiquetas, ¿cómo valora la iniciativa?

Alabamos la iniciativa de EtiquetaNews de poner en marcha el Concurso Nacional de Diseño de Etiquetas de Vino y brindamos por el éxito para esta edición y para el futuro. Creemos, como he dicho anteriormente, que las empresas necesitan colaboradores especializados. Bacigalupe Hermanos se siente muy cómodo trabajando con diseñadores que hablen nuestro mismo idioma de la etiqueta de vino y esta iniciativa puede y debe contribuir a ello.

¿Cuál le gustaría que fuese su legado al frente de Bacigalupe Hermanos?

Es una pregunta muy difícil. No me la he planteado en ningún momento. Alguna vez sueño con una gran empresa, implantada en el medio rural, puntera en su sector y con una filosofía de continua mejora y de servicio a sus clientes actuales y potenciales. Una empresa que permita realizarse y hacer sentir orgullosos a todas personas que participan en ella de una forma más o menos directa (accionistas, personal, clientes, proveedores y vecinos).