ENTREVISTA – En EtiquetaNews entrevistamos a Iban Cid, presidente de Germark, con una larga trayectoria en la presidencia de las asociaciones más importantes del sector y cuya empresa, fundada en 1958, es uno de los fabricantes de etiquetas con mayor orientación a la innovación. Reclama una mayor homogenización de las distintas regulaciones del sector a nivel europeo y alaba la capacidad de planificación de los fabricantes de etiquetas de nuestro entorno internacional.

Su empresa se fundó en 1958 y ha presidido el gran desarrollo de la industria de la etiqueta en España, ¿qué motivó el nacimiento de Germark y qué la ha hecho sobrevivir todo este tiempo?

El nacimiento de Germark es una historia curiosa: en la postguerra española, mi padre, German Cid, fundó Gerplex, unos almacenes populares donde vendían principalmente artículos de plástico. De ahí el nombre de la compañía: GER de German y PLEX de plástico. Al cabo de un tiempo vio en unos grandes almacenes de Andorra las etiquetas adhesivas para marcar precios y pensó que éstas le serían interesantes para sus tiendas. Así que fundó Germark, que se dedicaría a la fabricación de etiquetas adhesivas, pese a que en aquellos inicios sólo imprimíamos etiquetas para marcar precios. Y de ahí el nombre de la empresa: GER de German y MARK de etiquetas para el marcaje de precios.

En los 60 años de vida de la compañía hemos pasado, por lo menos, por dos crisis económicas severas. Pienso que las claves de nuestra supervivencia han sido dos. En primer lugar, el equipo humano con el que hemos contado, que siempre ha sabido estar a la altura de las circunstancias. Y en segundo lugar, nuestra capacidad de innovación.

¿Qué diferencia a Germark del resto de fabricantes de etiquetas del país?

Desde siempre, nuestra capacidad de aportar soluciones innovadoras para los clientes. Como los tattoos secos o las etiquetas de radiofrecuencia de identificación (RFID).

También el hecho de tener dos áreas de negocio. Imprimimos etiquetas, pero también diseñamos y construimos sistemas de etiquetado. De este modo, aportamos toda la experiencia en los dos campos a nuestros clientes con el fin de cerrar el círculo de sus necesidades de identificación y decoración de sus productos.

En su trayectoria profesional ha sido presidente de la Aifec, de Finat, y en la actualidad del Gremio de la Industria Gráfica de Cataluña ¿qué le impulsó a tomar partido en esta vía institucional y cuáles recuerda han sido sus mayores logros?

Pienso que ya que tuve la fortuna de nacer en la familia que nací, era de justicia que devolviese a la sociedad parte de lo que ella me ha dado. Así que siempre he dedicado una parte de mi tiempo y trabajo a la colectividad.

Fue el primer presidente de la Finat de nuestro país y esta experiencia internacional le ha permitido ver cómo se fabrican etiquetas en otros países, ¿qué les tenemos que envidiar a nuestros vecinos europeos?

En términos de organización, su capacidad de planificación a corto, medio y largo plazo.

<< Tenemos que envidiar a los fabricantes de etiquetas europeos su capacidad de planificación a corto, medio y largo plazo >>.

La globalización y la economía de escala está favoreciendo las fusiones y adquisiciones en nuestro país, ¿qué circunstancias se tienen que dar para que Germark actúe en esta dirección?

Nuestros planes en el presente están centrados en hacer que la empresa sea más competitiva y diferencial mediante la innovación. Estamos creciendo, queremos seguir creciendo y es en lo que pensamos.

Grupos internacionales como CCL, All4Lables… todavía no están presentes en España, ¿qué puede explicar esta situación cuando la industria de la etiqueta está creciendo entorno al 5%?

Debería preguntárselo a ellos. Deben de tener otras prioridades.

¿Qué apoyos o medidas de carácter político y legal necesitaría el sector para ser más competitivo?

Una homogenización de las distintas regulaciones a nivel europeo nos iría bien a todos.

Por poner por caso, actualmente hay países miembros de la UE o comunidades autónomas en España que son mucho más laxas en regulaciones medioambientales. Y lo mismo ocurre en términos de fiscalidad.

<< En el sector haría falta una homogenización de las distintas regulaciones a nivel europeo >>.

¿Cuáles son los retos pendientes del sector?

Sin duda, la profesionalización del sector. Hay una evidente falta de formación a nivel gerencial. El nivel de inglés, por ejemplo, es paupérrimo. Un lujo que no nos podemos permitir en un mercado global.

La personalización de los productos, los tirajes cortos… sistemas de impresión combinados, ¿cómo se imagina los modelos de negocio de los fabricantes de etiquetas a 10 años vista en base a todos estos cambios?

Este es un sector de capital intensivo. Es decir, la tecnología avanza a gran velocidad y hay que estar constantemente invirtiendo en bienes de equipo y formación para estar al día, con el objetivo de ofrecer soluciones de valor a nuestros clientes. 

¿Hay la posibilidad de un relevo generacional en Germark?

Todavía es pronto para pensar en ello. El mayor tiene ahora 16 años. No educo a mis tres hijos con este objetivo en mente. Básicamente, trato de que tengan un pensamiento crítico y que sean buenas personas. Lo que quieran ser de mayores, ya lo elegirán libremente en función de sus intereses y capacidades.

¿Cómo le gustaría que se recordase su paso por la industria de la etiqueta?

Como un buen tipo que trabajó lo mejor que supo para dignificar la figura del empresario y nuestro sector.