ENTREVISTA – En 2004 el Grupo EADEC abrió su fábrica de etiquetas en Chile y en octubre próximo tienen previsto  abrir una fábrica en Perú, donde contaban con presencia comercial desde hace algún tiempo. En esta entrevista en exclusiva para EtiquetaNews, el presidente del Grupo Eadec, Ildefonso Ibero, nos explica cómo de la mano de su hijo Javier Ibero, que lidera el proyecto andino, han logrado convertirse en uno de los fabricantes españoles más internacionales y en un excelente ejemplo de que cómo abrirse al mundo con éxito.

¿ Cómo surgió la idea de invertir en Chile?

En el año 2003, EADEC ya se planteó la necesidad de poner en marcha la diversificación de su negocio y garantizar su futuro con la búsqueda de nuevos mercados en los que los índices de crecimiento fuesen superiores a los que nuestro sector ofrecía aquí. De este modo, las posibilidades que se nos presentaban eran: seguir en el mismo sector de la etiqueta adhesiva y trasladarnos a otros países, o dedicarnos a un negocio totalmente distinto.

La primera decisión fue seguir dentro del mismo sector de la etiqueta adhesiva, en el que por otra parte  ya teníamos una experiencia de diez años. A continuación decidimos que Latinoamérica era el mercado más adecuado para implantar lo que nosotros ya sabíamos hacer, dado que existía un claro crecimiento, un mismo idioma y un desarrollo económico en general que resultaban atractivos.

Una vez tomada esta decisión, analizamos distintos países y el mas favorecido, por aquel año 2003, sin duda alguna era Chile. Un país que ofrecía seguridad económica, seguridad jurídica y una buena estabilidad política. Con esta información nos trasladamos en enero de 2004 a Santiago de Chile en un viaje de encuentro empresarial entre España y Chile. Allí mantuvimos contacto con empresarios e instituciones en las que pudimos comprobar que la información de que disponíamos era cierta. En 2004 viajamos cinco veces a Santiago para encontrar un socio que nos acompañase en el proyecto y, finalmente, en diciembre de ese mismo año comenzamos la implantación.

Hoy llevamos fabricando etiquetas adhesivas en Santiago de Chile trece años.

¿Con qué barreras se encontraron?

Principalmente hay que adaptarse a la idiosincrasia del país y es importante tener en cuenta los requisitos del mercado. Si no conoces bien como se mueven los posibles clientes, puedes tener serias dificultades para operar. En resumen, Chile es un país muy competitivo y, si haces las cosas bien, tienes grandes posibilidades de conseguir tu hueco. No obstante, hay momentos en los que los 11.000 km de distancia se hacen muy largos.

¿Hasta qué punto es impulsora la banca local en un negocio como el de la fabricación de etiquetas? 

La banca opera según los resultados y la evolución de los proyectos, sin fijarse si son de un sector u otro. Por supuesto, la fabricación de etiquetas no tiene un tratamiento especial en este sentido. Los primeros años padecimos situaciones realmente duras con la financiación de nuestro proyecto, ya que hasta no llevar tres años operando no pudimos acceder a una financiación local de nuestras inversiones. Esta circunstancia nos obligó a financiarnos desde España. Ya con posterioridad, hemos logrado hacerlo con entidades chilenas, aunque los intereses son mucho mas altos que en nuestro país.

¿Cómo definiría el estado en el que se encuentra la industria de la etiqueta en aquel país? ¿Cuál es su composición y volumen?

La etiqueta adhesiva en el país chileno está muy avanzada a nivel gráfico. El país dispone de  tecnología  punta y un parque tecnológico con presencia de las primeras marcas mundiales. Especialmente, la etiqueta de vino está muy desarrollada y se buscan acabados perfeccionistas en una misma etiqueta que creen valor: serigrafías, embossing, folias…. Además, cabe destacar los altos controles de calidad que exigen las bodegas, donde los niveles estándares no son suficientes.

El mercado chileno del adhesivo en este 2017 debe estar en torno a 185 millones USD, de los que el 80% se reparte entre las  15 empresas top del mercado, habiendo un total aproximado de 314 imprentas de banda estrecha.  Tres de las mas grandes compañías de etiquetas del mundo están presentes en el mercado chileno.

Sin duda, es uno de los países más competitivos del mundo y hay que adaptarse a las circunstancias del mercado para poder ser atractivo a los clientes.

¿Qué diferencia a EADEC en Chile?

La personalización y exclusividad en poder hacer del producto algo diferente. EADEC Chile se diferencia por su calidad, servicio, ubicación y medio ambiente. Es una empresa mediana, muy flexible con sus clientes. Esto nos permite la captación constante de necesidades premium  en el mercado de la tirada media y baja, donde siempre somos competitivos y trabajamos con muchas tipologías de clientes. EADEC Chile está enfocada en el mercado como una imprenta boutique donde los clientes saben que todo es posible, pero a la vez tenemos una gran parte del mercado industrial y farmacéutico donde trabaja en el servicio exprés. Somos, al igual que EADEC en España, la primera empresa de fabricación de etiquetas adhesivas que se certificó en las ISO 9001 y ISO 14001, por lo que nuestra actividad se realiza con el máximo respeto al medio ambiente.

¿Qué cree que se puede mejorar en nuestro mercado desde la perspectiva que da la distancia?

Desde tanta distancia es difícil ver la realidad, lo que sí se aprecia es que España es un mercado mucho más maduro, en el que cuesta cambiar el packaging de los productos. Aún así, las agencias especializadas diseñan productos innovadores que se conocen mediante revistas especializadas en todo el mundo .

En el mercado del vino creo que aún hay un modelo de cambio importante para la personalización de los productos y mejorar la exportación.

Sin embargo, en el modelo chileno, que ya tiene un peso importante en el mercado del vino, considero que se pueden mejorar algunas cosas como el análisis de calidad, los costes, trazabilidad, servicio para los diferentes mercados de exportación…

¿Veremos a EADEC instalada en algún otro mercado del mundo?

Tenemos un proyecto en marcha para instalar una nueva fabrica en Lima, Perú. Estamos operando allí desde el año pasado con una oficina comercial, pero fabricando en Chile. En octubre de este año esperamos comenzar la fabricación en Lima para atender el mercado peruano.

A nivel personal ¿de qué está mas orgulloso de este proyecto empresarial?

Sin duda alguna, de que mi hijo Javier haya decidido tomar el reto de seguir con el proyecto y continuar la expansión del mismo. Hace cuatro años se incorporó al negocio en Chile y en este tiempo ha conseguido triplicar la facturación, posicionando la empresa en el top de los fabricantes de etiquetas chilenos. El proyecto quedará en buenas manos.

¿Cuál es su reto para los próximos años?

El objetivo principal es mantener el crecimiento de las tres compañías cada año. Ahora el foco lo tenemos puesto en buscar la integración tecnológica de cada una de ellas bajo los mismos parámetros, con sus diferentes KPI (indicadores de desempeño), y una misma estructura tecnológica. Creo que esto nos hará diferenciarnos más y desarrollar un modelo de negocio con una mejor economía de escala.

Además, queremos impulsar la planta de EADEC Perú, con el fin de lograr un posicionamiento en el mercado donde ya tenemos los nichos identificados.

El siguiente paso en el futuro del Grupo EADEC es, una vez consolidado EADEC Perú, seguir creciendo en Latinoamérica. De este modo, esperamos llegar a tener presencia en cinco países en un breve espacio de tiempo y aprovechar todas las oportunidades que vayan surgiendo.