ENTREVISTA – En EtiquetaNews entrevistamos en exclusiva a Josep Varias, director general de Gráficas Varias, el fabricante de etiquetas líder en el mercado del cava. Una empresa que acaba de celebrar su centenario, histórica del sector, en la que trabajan 100 personas y en la que, de momento, no se plantean adquirir nuevas empresas, pero sí exportar y mantener los elevados niveles de calidad que les diferencian.

¿Cuáles diría que han sido las claves para que la empresa haya logrado cumplir 100 años, en un negocio que ha cambiado tanto?

La empresa empezó con temas de impresión de folletos, tarjetas.. En esa época no había mucha competencia y fue fácil crecer. Con el paso del tiempo nuestro éxito ha sido la especialización. En cualquier caso, el posicionamiento como fabricante de etiquetas no se produjo hasta pasada la Guerra Civil. Esto coincidió con un periodo de efervescencia del sector del vino y el cava, que favoreció aún más la expansión de la compañía. Hoy en día, el noventa y cinco por ciento de las etiquetas que fabricamos son para el sector de las bebidas (vinos, cavas y licores), pero también trabajamos para el mercado de la perfumería, cosmética…

Con motivo del centenario han publicado un libro, ¿cómo surgió la idea?

Cuando me planteé como celebrar el centenario, fue una de las ideas que tenía claro que pondría en práctica. Fue la llamada de un primo que es periodista y escritor, que hizo que se activase la puesta en marcha. Contábamos con un gran archivo gráfico desde mediados de los años 20, porque mi abuelo lo guardaba todo, y también entrevistamos a personas como Josep Ferrer, Presidente de Honor de Freixenet, que fue vecino de mi abuelo, y a otros muchos clientes, proveedores e incluso competidores, con el fin de ilustrarlo y enriquecerlo. También recabamos información de los archivos municipales, comarcales y de la Generalitat. Ha sido un trabajo muy laborioso que nos ha llevado más de un año, con continuos desplazamientos, pero podemos decir que ha valido la pena. Se han  repartido ejemplares entre la familia, empleados, clientes, proveedores… pero todavía hay personas a las que no se lo hemos podido regalar. 

Son líderes en el etiquetado de cava, ¿es necesaria la especialización para triunfar en este negocio gráfico? 

Creo que es complicado ser un todo terreno y bueno en todo. Siempre habrá algo en lo que sabrás más o se te de mejor. En nuestro caso, nuestra ubicación nos ha facilitado esa especialización.

Hoy en día es más sencillo acceder a nuevos mercados. Antes se necesitaba bastante conocimiento técnico para poder desarrollar ciertos procesos gráficos, pero hoy este conocimiento se ha suplido con la tecnología, sobre todo en las etiquetas autoadhesiva más que en las etiquetas no adhesivas. Los clientes, en general, tienen más confianza en un proveedor especializado porque les da más seguridad.

<< Hoy en día es más sencillo acceder a nuevos mercados. Antes se necesitaba bastante conocimiento técnico para poder desarrollar ciertos procesos gráficos, pero hoy este conocimiento se ha suplido con la tecnología, sobre todo en las etiquetas autoadhesiva más que en las etiquetas no adhesivas. Los clientes, en general, tienen más confianza en un proveedor especializado porque les da más seguridad >>.

¿Cómo logran trabajar con empresas que compiten con tanta crudeza entre ellas en el mercado del cava y tan celosas en este aspecto respecto de los proveedores? 

Se logra por varios motivos. Uno es por la proximidad, ya que las dos grandes empresas están a menos de dos kilómetros de nosotros. Otro es que conoces a muchos de los que trabajan en ellas, tanto a nivel directivo como de planta. Pero el principal motivo son los muchos años de colaboración con ellas.

Como anécdota, hace ya bastante tiempo, una empresa nos dijo que si trabajábamos con otra determinada, nos dejaría de comprar. La respuesta fue que nuestra puerta estaba abierta para todo el mundo y que eran libres de comprar etiquetas a quien ellos quisieran. Afortunadamente, debo decir, que seguimos trabajando para todas ellas. Sin duda, los vínculos eran y son fuertes, pero en aquel momento tengo muy claro que se valoró nuestra profesionalidad. 

¿Sería aprovechable esta fama que tienen para introducirse en los mercados vecinos?

De hecho, lo estamos haciendo. Trabajamos en Francia desde hace tiempo con unos clientes concretos, pero también estamos ampliando clientes ahora. Otro mercado en el que trabajamos es Cuba, en el que tenemos presencia desde hace 25 años.

Nuestra política de exportación en primer lugar está basada en la proximidad porque es más fácil dar el servicio que queremos. Y en segundo lugar, nos basamos en la tipología de mercado, allí donde se demandan etiquetas que se adaptan mejor a las que fabricamos habitualmente. En cualquier caso y resumiéndolo mucho, nuestro foco en exportación está basado en hacer valer nuestra experiencia en el mercado de las bebidas.

En 2015 compraron Riojadhesivos, ¿cómo valora esta operación transcurrido todo este tiempo? 

Estamos muy contentos de haber hecho esta operación. En 2013 valoramos la necesidad de dimensionarnos porque la entrada y creación de grandes grupos requería tomar decisiones. La nuestra fue apostar por crecer, en un contexto en el que buscábamos tener una mayor penetración en La Rioja. De este modo, confluyeron varios factores para abordar la operación.

Tras analizar varias empresas en un periodo de búsqueda de duró unos cuatro meses, vimos que Riojadhesivos era la más apropiada, entre el reducido número de compañías que finalmente nos encajaban. 

¿Cómo tienen previsto seguir creciendo en los próximos años: de manera orgánica o vía adquisición de empresas? 

El adquirir otras empresas no está en nuestros planes ni a corto ni medio plazo. Por tanto, nuestro crecimiento será más bien orgánico los próximos años. Estamos invirtiendo en Riojadhesivos porque queremos consolidarla. Hemos comprado dos naves y estamos invirtiendo en maquinaria… También queremos potenciar sectores alternativos al cava, dado que es un sector que se está estancado. Buscamos expandirnos con el vino a otros países, al tiempo que ponemos el foco en el sector de la cosmética, la alimentación, el químico y la cerveza. 

¿Qué amenazas vislumbra para el sector en los próximos años?

Estamos en un sector bastante maduro, aunque si nos comparamos con otros países europeos en lo que se refiere a consumo de metros cuadrados por habitante, aún nos queda recorrido por delante. Pero no deja de ser un mercado atractivo, con bastantes actores y que sigue creciendo. Surgen nuevos fabricantes que empiezan de cero u otros que ya venían del sector gráfico y se incorporan al adhesivo. Paralelamente, tenemos los grandes grupos multinacionales que poco a poco están entrando en el mercado español. Para mí, esta es la principal amenaza.

El fabricante de etiquetas pequeño y mediano se encuentran en una buena situación para afrontar los escenarios que vengan porque tienen más cintura que las grandes empresas para poder moverse rápido, cambiar la estrategia o modificar las dinámicas de trabajo…

En cuanto a los clientes, hoy buscan que seas su partner, que les acompañes. Todo lo que no vaya en esa dirección se convertirá en una amenaza. 

<< El fabricante de etiquetas pequeño y mediano se encuentran en una buena situación para afrontar los escenarios que vengan porque tienen más cintura que las grandes empresas para poder moverse rápido, cambiar la estrategia o modificar las dinámicas de trabajo… >>.

Hay más de 300 fabricantes de etiquetas en España, ¿cómo se imagina el sector dentro de 10 años?

Básicamente, pienso que se mantendrá el número de fabricantes de etiquetas, incluso puede que haya más. Pero un número considerable de ellos se irán concentrando en grupos mediante fusiones o ventas. Lo que está claro es que juntándote puedes competir mejor porque llegas a más mercado, consigues mejores precios de tus proveedores y también puedes dar mejores precios a tú cliente porque aprovechas mejor las sinergias.

Por otro lado, pienso que todos vamos a internacionalizarnos mucho mas porque no deja de ser otra forma de crecimiento y expansión. Además, hay países en los que los márgenes dan sentido a este tipo de planteamientos.

En materia de recursos humanos, el mayor problema del sector es el envejecimiento del personal de producción, ¿cómo lo afrontan en su organización? 

Lo afrontamos igual que durante los últimos 100 y es que, por ubicación, habitualmente no tenemos acceso a personas que estén formadas. De este modo, en líneas generales hemos tenido que hacer siempre formación interna. En ocasiones estas formaciones son mas rápidas y en otras no. Todo depende de las aptitudes de cada persona y del grado de dificultad del trabajo a desempeñar.

El centro de formación más próximo está en Barcelona, a 45 kilómetros de nuestra fábrica, por lo que suelen ir allí a formarse aquellos que viven cerca. Esta distancia también dificulta que posteriormente podamos emplearlos porque, como es normal, prefiren evitarse el desplazamiento. Mucho me temo que será difícil que se corrija este aspecto en el futuro.

¿Es sostenible el ritmo de inversión al que se le obliga a los fabricantes de etiquetas?

O lo haces, o no estás. Así de claro: no hay vuelta atrás. Es decir, o lo haces tú o lo hace el que tienes al lado. Necesitas disponer de la mejor tecnología o poco a poco vas perdiendo competitividad. 

¿Qué futuro le ve a la tecnología digital en la fabricación de etiquetas?

La tecnología digital tiene una gran penetración y cada vez será mayor su uso, pero siempre dependerá del mercado para el que estemos hablando. Si nos referimos a una etiqueta en cuatricromía, más un barniz, ahí la tecnología digital es el sistema de producción ideal. Ahora, en cuanto trabajas para mercados que te demandan acabados con estampaciones, relieves, barnices y tintas especiales… ahí, o combinas la tecnología digital y tradicional o trabajas solo con la tradicional,. Hay que tener en cuenta que combinar las dos tecnologías para hacer una etiqueta suele disparar rápidamente los costes, por lo que el volumen a producir es un factor determinante.

¿Cómo le gustaría que se recordase su gestión dentro de los 100 años que tiene la empresa?

Me gustaría que se me recordase como una persona amable, próxima, con una visión de continuidad del negocio. Estoy satisfecho de la transición que hice cuando falleció mi padre en 2006, que también fue un momento crítico a nivel personal. Teníamos algunas visiones diferentes, tuve que tomar decisiones y salí airoso de los cambios que implementé. Pasamos de un turno a dos, hicimos inversiones importantes, creé un equipo directivo en el que me apoyo…

¿Habrá relevo generacional en Gráficas Varias?

De momento mis tres hijos aún son pequeños. No obstante, de los tres, dos se han mostrado interesados en continuar. Cuando sea el momento y si creo que tienen la capacidad necesaria, no dudaré en dejarles el camino libre en este sentido. He trabajado en esta empresa desde los 19 años. He dedicado mucho tiempo a la producción y a la compañía en general. Lo que espero es que tengan claro algo que siempre he tenido yo muy presente y es que las decisiones que aquí se toman afectan también a 100 familias.

En cualquier caso, espero estar bastante tiempo aquí.

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