ENTREVISTA – En EtiquetaNews entrevistamos en exclusiva a Guillermo Buces, director general de Grupo Biolid, compañía que recientemente ha adquirido Industrias Gráficas Marcal y se ha convertido en uno de los quince fabricantes de etiquetas más grandes del país. Buces nos cuenta cómo tienen previsto crecer en los próximos años, la importancia que tendrán las exportaciones y su particular forma de ver el negocio. Por todo ello, creemos que se trata de una de las personalidades más destacadas de la industria de la etiqueta en 2019  y merecedor de protagonizar esta sección estrella de nuestro medio de comunicación.

¿Cómo se fundó Biolid?

En 1995, José Manuel y Guillermo Buces crearon la empresa Labin, dedicada sobre todo a la fabricación de etiquetas para empresas del sector industrial. En 2010, los mismos socios compraron la vallisoletana, Etiquetas Anmavi, y Biolid surgió en mayo de 2011 por la necesidad de aglutinar en una sola empresa las facturaciones de los dos centros productivos de Zamudio y Valladolid.

¿Cuáles son los mayores logros de la empresa en todo este tiempo y qué les diferencia?

Como principal logro de la empresa señalaría el restablecimiento de la cartera comercial de Valladolid, muy maltratada por gestiones anteriores; la modernización de la maquinaria con una serie de inversiones muy potentes, así como la apuesta estratégica de apostar por fabricar etiquetas en continuo frente a  la degradación que estaba sufriendo el mercado de etiquetas industriales en plano.

Pero, también, el hecho de trabajar con sectores muy dispares nos ha dado una serie de conocimientos técnicos que han permitido ofrecer soluciones muy imaginativas ante los problemas de etiquetado que se le presentan a nuestros clientes.

¿Cuál fue el objetivo de la adquisición del fabricante de etiquetas vallisoletano, Etiquetas Anmavi, en 2010?

Dentro de nuestra política de expansión, el mundo de las etiquetas de vino estaba entre nuestras prioridades. Barajamos la opción de invertir en maquinaria en Zamudio, pero se presentó la oportunidad de invertir en Annavi. Estaba en una situación económica muy delicada y sin visos de continuidad, con lo que decidimos  apostar por ella.

En julio de 2018 anunciaron una inversión de 5 millones de euros en maquinaria, ¿cuál es la política de inversiones en maquinaria que sigue el Grupo, teniendo en cuenta la amplia oferta tecnológica existente?

La inversión anunciada en 2018 no fue solo en maquinaria, pues incluía la compra de Industrias Gráficas Marcal. Respecto a la política de inversión en maquinaria y teniendo en cuenta la amplia oferta a la que se refiere, creo que hay que tener muy claro el mercado objetivo al que se va a dedicar la inversión y adecuarla a los posibles proyectos. En nuestro caso, cada mercado precisa una determinada inversión, pero los avances tecnológicos han provocado que nuestras propias máquinas compitan entre sí.

<< Respecto de la compra de Industrias Gráficas Marcal. En Biolid estábamos en una situación de “tierra de nadie” porque ni éramos grandes ni éramos pequeños >> 

Recientemente han adquirido Industrias Gráficas Marcal, ¿qué motivó esta operación?

Tal y como se dice en todos los foros a los que acudo, la atomización de los fabricantes de etiquetas en España es enorme. En Biolid estábamos en una situación de “tierra de nadie” porque ni éramos grandes ni éramos pequeños. Esta elevada atomización ha provocado a su vez una guerra de precios sin sentido que está haciendo que los márgenes se reduzcan de manera muy considerable. Me planteé si invertir y tirar hacia adelante o desinvertir y dedicarme a una serie de clientes que aún mantienen la rentabilidad, a pesar de ser muy exigentes en muchas cosas. Personalmente me cuesta mucho decir que no a un mercado que por bajo margen que tenga, sigue siendo rentable. De este modo, decidí seguir adelante. Además, con Marcal en el Grupo se añaden una tipología de clientes con los que no trabajábamos hasta la fecha y que ahora vamos a potenciar. Por orto lado, surgen una serie de sinergias en todos los ámbitos de la empresa que vamos a tratar de aprovechar con un equipo directivo cualificado.

Más de 9 M de facturación y 70 empleados les sitúan entre los quince primeros fabricantes del país, ¿cómo se imagina al Grupo Biolid en el futuro?

Me imagino Biolid como un grupo empresarial con una plantilla orgullosa de trabajar en él, adaptado al mercado y a los nuevos productos que van surgiendo, con un ratio muy elevado de clientes satisfechos y exportando más de un 50% de nuestra facturación.

<< Me imagino Biolid como un grupo empresarial con una plantilla orgullosa de trabajar en él, adaptado al mercado y a los nuevos productos que van surgiendo, con un ratio muy elevado de clientes satisfechos y exportando más de un 50% de nuestra facturación >>

¿Tienen previsto hacer más compras de fábricas de etiquetas o piensan más en fusionarse?

No estamos cerrados a ninguna posible operación, pero mejor ir poco a poco e ir digiriendo lo que somos ahora.

¿Veremos una fábrica del Grupo Biolid en otro país?

No lo descarto de ninguna de las maneras, pero preferiría que toda la producción la tuviésemos en casa. De todas formas, estas cosas no dependen solo de la voluntad de una parte. Entiendo que, sin estar pidiendo nada, los diferentes organismos públicos tienen que apostar por retener en el país las empresas, el talento…

Anuncian un incremento de las exportaciones del 17%, ¿en qué mercados están interesados y por qué?

Los mercados en los que tenemos mejores previsiones de crecimiento son la automoción, la siderurgia y el gran consumo. Son los sectores más exigentes, pero en unos por la complejidad de sus productos y en otros por las dificultades de planificación, son los que aún te permiten lograr un nivel de márgenes aceptable.

¿Es necesaria la especialización para triunfar en este negocio gráfico? 

Desde mi punto de vista la especialización es importante, pero lo es más que exista una concentración de los fabricantes que haga que esta pelea encarnizada por los pedidos se desarrolle en  niveles lógicos.

<< Desde mi punto de vista la especialización es importante, pero lo es más que exista una concentración de los fabricantes que haga que esta pelea encarnizada por los pedidos se desarrolle en  niveles lógicos >>

¿Cómo cree que puede impactar la situación de Cataluña en la industria de la etiqueta y qué otras posibles amenazas vislumbra para el sector en los próximos años?

Por mi parte la situación de Cataluña, a pesar de ser preocupante, no debería afectar a los fabricantes de etiquetas ya que como mucho puede haber desviaciones de producciones de Cataluña a otras regiones de España. Desde mi punto de vista, tenemos el problema de estar muy mal dirigidos desde todos los lados y así pasa lo que pasa. No es que siempre lo paguen los mismos, es que los únicos que se benefician son los de siempre, los que viven del conflicto.

En lo que hace referencia a otras amenazas, yo creo que en breve veremos grandes empresas extranjeras comprando empresas españolas y eso me parece un gran error porque tengo claro que a pesar de que las empresas crezcan no deben perder su perspectiva, saber de dónde vienen y hacia dónde van.

¿Tienen previsto un nuevo relevo generacional en la compañía? 

El hecho de haber comprado Industrias Gráficas Marcal ha posibilitado ya una cambio generacional aunque no sea “intra-familiar”. Mi padre empezó en este mundo de las Artes Gráficas con el padre de los antiguos socios y mi relación personal con ellos trasciende lo profesional. Es una de las ventajas que tiene estar en una ciudad como Bilbao.

En lo que a Biolid se refiere, tenemos ya definido un protocolo familiar elaborado con una empresa de Bilbao especializada en este tipo de asuntos, que aunque no garantiza la supervivencia de la empresa a medio plazo y a posibles sucesiones, ayuda bastante.

Grupo Biolid es patrocinador de la 3ª Edición del Concurso Nacional EtiquetaNews de Diseño de Etiquetas de Vino que pretende fomentar una nueva generación de diseñadores especializados en etiquetas, ¿cómo valora la iniciativa?

En mi opinión, el hecho de especializarse en este tipo de diseños es fundamental a la hora de hacer un trabajo profesional y sobre todo válido para ser trasladado a una etiqueta. Es un déficit que he visto en muchísimas ocasiones y es por eso que aplaudí mucho la iniciativa de EtiquetaNews de convocar este concurso. Me parece fundamental tener una generación de diseñadores que sepan de lo que hablan, que sean capaces de incorporar a las etiquetas nuevas tecnologías (realidad aumentada, RFID…) y que ayuden a trasladar a los productos esas etiquetas para las nuevas generaciones de compradores. Esas nuevas generaciones son muy diferentes a las anteriores porque demandan otra cosas. Espero que este Concurso dure muchos años y que vaya ganado aún más notoriedad de la que ya tiene.

¿Cómo le gustaría que se resumiese su gestión cuando finalice su ciclo profesional en Grupo Biolid?

Me gustaría que se dijera que he sido una persona capaz de adaptar la empresa a los tiempos de cambios en los que estamos inmersos. No sólo con inversiones e innovaciones tecnológicas, sino con innovaciones en la gestión. Una persona que ha sido capaz de crear un equipo orgulloso de pertenecer al Grupo Biolid. Estamos en el sector de las Artes Gráficas y aunque la tecnología cambie de año en año, en mi opinión sigue haciendo falta tener  “artistas” a todos los niveles.