ENTREVISTA – Entrevistamos a Olga Larroy, adjunta a la dirección de Gráficas Z, quien nos explica los proyectos de este fabricante de etiquetas que lleva más de veinte años en el mercado y que es toda una referencia en Aragón. También cuenta en exclusiva para EtiquetaNews cómo ve el futuro de la etiqueta en nuestro país.

Gráficas Z se fundó en 1995, ¿cuáles ha ido la evolución de la fabricación de etiquetas en este tiempo?

El mundo de la etiqueta en estos 22 años ha cambiado muchísimo a todos los niveles. No tiene nada que ver la tecnología, tanto a nivel de maquinaria como de preimpresión, tintas, materiales, etc. Tampoco la calidad de las etiquetas ni lo que demanda el mercado.

Se siguen pidiendo etiquetas normales, pero el auge del poder de la imagen en nuestra sociedad y del marketing ha hecho que cobre cada vez más importancia la presentación de los productos ante los consumidores, y es ahí donde la etiqueta, junto con el packaging, están teniendo mucho que decir. Antes conseguíamos imprimir lo que nos pedía el cliente y ahora ayudamos a conseguir la imagen que quieren transmitir al mercado, así como a vender más y mejor sus productos.

¿En qué están centrando sus esfuerzos en estos momentos?

Nuestra compañía se encuentra en un momento de evolución. En estos momentos contamos con un parque de maquinaria muy nuevo tecnológicamente hablando y versátil, el cual nos permite ofrecer a nuestros clientes una gran variedad de acabados y funcionalidades. Pero actualmente esto no es suficiente para un mercado cada vez más exigente y competitivo. Nuestros esfuerzos en la actualidad están puestos en mejorar los procesos para que sean más ágiles y nos permitan con ello mejorar el servicio a los clientes. También estamos inmersos en un proceso de relevo generacional.

¿En qué se diferencia la forma de hacer de la competencia?

Lo que nos diferencia en el mercado es la capacidad de estudiar y hacer realidad cualquier idea o necesidad que tenga el cliente con respecto al mundo de la etiqueta, acogiéndola como si fuera nuestra. Pero también destaco nuestra capacidad de aportar soluciones y de asesoramiento.

¿Por qué cree que sigue creciendo el negocio de la etiqueta en España?

Los datos reflejan que la economía mejora, por lo que la capacidad de consumo aumenta, se produce más y se necesitan más etiquetas para los productos.

Por otra parte, la etiqueta autoadhesiva está sustituyendo a la etiqueta encolable, debido a las ventajas que proporciona, lo cual hace que este mercado se amplíe. Además que se están aportando cada vez más soluciones e innovaciones que permite alcanzar otros mercados a los que antes no se tenía acceso.

¿Cómo está afectando la irrupción de nuevos fabricantes de etiquetas provenientes de otros sectores de la industria gráfica?

Seguramente es algo que está en el ciclo de vida del producto. Es una situación de la que hay que ser conscientes y tenerla muy presentes, con el fin de que tomemos decisiones que permitan la viabilidad de nuestros proyectos a medio y largo plazo. Esto también nos exigirá ser más competitivos y mantener un control más exhaustivo.

¿Cuáles son los retos que tienen para los próximos años?

Tenemos que afrontar retos estratégicos, pero no solo por el cambio generacional sino por los cambios que se avecinan en el sector. Estamos intentando que el relevo generacional sea una transición muy natural, sin cambios drásticos. Los cambios se han ido y se están incorporando poco a poco desde hace unos años. Hemos trabajado desde hace bastante tiempo para que la filosofía y los valores en los que se fundamenta Gráficas Z estuvieran alineados con todos nosotros de forma individual, no que fueran impuestos desde la actual dirección. Esto ha hecho que sea un proyecto único, con el que todos estamos de acuerdo y por el que trabajamos.

¿Por qué cree que todavía no se ha creado un gran gigante español del etiquetado?

Los fabricantes españoles hasta hace unos años se habían centrado en el mercado español, el cual es bastante pequeño como para que pueda acoger a un gran grupo impresor. Ahora que el mundo está más globalizado y a nivel empresarial nos hemos dado cuenta de los beneficios de la exportación, las empresas tenemos otros objetivos y puede que aparezca un gigante español. Esta situación también puede venir en parte de nuestra cultura y forma de ser. Somos bastante individualistas y eso nos lleva a que intentamos crecer de forma autónoma, sin buscar otros socios o capitales.

¿Cree que la tecnología digital se acabará imponiendo en el mercado?

No, no lo creo. Sí que creo que va a haber una incorporación masiva de la tecnología digital, pero no solo para la impresión sino también para los acabados. No creo que el offset, la flexografía, la serigrafía y el resto de técnicas de impresión desaparezcan de nuestras fábricas. Me inclino más hacia que se complementen las unas con las otras para conseguir efectos y acabados cada vez más complejos.

Gráficas Z será patrocinador de la primera edición del Concurso Nacional EtiquetaNews de Diseño de Etiquetas de Vino que pretende fomentar una nueva generación de diseñadores especializados en etiquetas, ¿cómo valora la iniciativa?

Me parece una idea muy buena. Como comentaba antes, el mundo de la etiqueta está adquiriendo una gran relevancia a la hora de presentar los productos a los clientes, por lo que es importante que los nuevos diseñadores conozcan este mundo, vean el potencial que les ofrece para que les apasione como a nosotros y que se tomen el interés de querer desarrollar ideas nuevas en las etiquetas. Necesitamos hacer evolucionar a nuestro sector en este sentido y que poner en primera línea mundial las creaciones y fabricaciones que se realizan en España.

¿Cómo se imagina el negocio de la etiqueta en el futuro?

Veo un mercado complicado y muy competitivo, con grupos empresariales muy potentes. A nivel de tecnología, como decía antes, creo que habrá una importante inclusión en las fábricas de impresión y acabado digital. Y a nivel de tipologías de etiquetas, creo que éstas serán cada vez más complejas, con incorporación de tecnología electrónica y con una alta personalización.