LEGISLACIÓN – Los productores ecológicos de la Unión Europea deberán pasar controles más exigentes si quieren seguir con esta técnica de cultivo, por lo que Bruselas dará un plazo de tres años para que los agricultores se adapten a la nueva normativa que entrará en vigor a partir del 1 de julio del 2020. Uno de los aspectos esenciales se fundamenta en el  etiquetado de estos productos, que será mucho más claro y que mejorará, consecuentemente, la trazabilidad.

Dicha norma, que afectará incluso a la venta minorista, también se aplicará a las importaciones que lleven la etiqueta de ecológico, según se destaca en un comunicado, en el que se resalta que el objetivo es generar una mayor confianza al consumidor.

La nueva legislación también establece que en caso de presencia sospechosa de un plaguicida o fertilizante no autorizado, el producto final no podrá llevar la etiqueta de orgánico o ecológico hasta que no sea investigado. Si la contaminación fue deliberada o el agricultor no aplicó las debidas medidas de precaución, perderá su estatus de productor de agricultura orgánica.

No obstante, en su articulado se apuesta por el impulso de la producción de agricultura ecológica y se propone un aumento de la oferta de semillas y de animales de cría ecológica con el objetivo de satisfacer a los que se dedican a este sector.