MERCADO – A nivel internacional, son muchos los fraudes que se están produciendo en el etiquetado del pescado. El pasado verano saltó la alarma en Brasil al detectarse que el 17% de ese producto estaba mal etiquetado. Ahora, el fraude señala a Canadá, donde una investigación de Ocena Canadá apunta que de un análisis de 98 muestras, 45 estaban etiquetadas incorrectamente, detectándose que 33 muestras estaban relacionadas con la sustitución de las especies. Dicho fraude se pudo comprobar especialmente en los restaurantes de la muestra tomada. Canadá es un país que importa el 80% del pescado consumido, lo que puede estar propiciando esta situación.

Sea como fuere, la sustitución de especies es un negocio muy lucrativo, dado que la diferencia de precio entre una especie de gran valor comercial y la que la sustituye, puede alcanzar hasta el 244%.

Las estimaciones actuales muestran que hasta un 30% de las capturas mundiales se enmarcan en la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR), algo que amenaza a los puestos de trabajo del sector pesquero regulado, la salud y economía de los consumidores, así como al medio ambiente.