MERCADO – Con el fin de comprobar si los supermercados digitales ofrecen todas las garantías de información al consumidor, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha realizado una prueba haciendo la compra en varios de ellos, incluyendo en la cesta tanto productos frescos (tomates, mandarinas…) como envasados (yogur natural, conservas…). 

Más allá de realizar un estudio sistemático, OCU ha pretendido con este análisis reproducir una experiencia de compra online, para saber si los consumidores que compran en supermercados digitales tienen la posibilidad de acceder a la misma información del producto que si compraran en la tienda física. El análisis completo puede verse en el número de febrero de la revista Compra Maestra.

Tras varias compras en diferentes supermercados, la Organización de Consumidores ha comprobado que, en la mayoría de los casos, los compradores online tienen acceso a menos información y considera que queda mucho por hacer para que la compra digital pueda equipararse a la presencial en materia de información al consumidor.

De todas las irregularidades detectadas, una de las más frecuentes es que la información que ofrece el supermercado online sobre el producto está incompleta, limitándose únicamente al precio, presentación y peso. En otros casos, esta información no es homogénea para una misma categoría de productos, de forma que resulta complicado comparar entre unas marcas y otras.

Además, OCU ha detectado que, en algunos casos, esta información está disponible, pero con un acceso complicado para el usuario. Por ejemplo, no existe una descripción del producto y es necesario ampliar la etiqueta para poder verla, aparece en otro idioma, o incluso es necesario completar un formulario para poder acceder a ella.

Ante esta situación, OCU pide que se cumpla con lo que exige el reglamento sobre información al consumidor, que precisa que, para la venta a distancia de productos envasados, la información alimentaria obligatoria tiene que estar disponible antes de que se realice la compra.

Por otro lado, la Organización lamenta que, en muchos casos, las plataformas eximan su responsabilidad sobre la información que publican en sus propias webs. Así, por ejemplo, el Corte Inglés, aunque es de las que presenta más y mejor los datos, incluye un descargo por el que no se hace responsable de las posibles divergencias entre la información facilitada por el proveedor en la web y la que aparece realmente en el producto.

Además, OCU pide que desaparezca la excepción en la normativa sobre la obligación de indicar el país de origen o lugar de procedencia de los productos no envasados en los supermercados online, ya que el origen del alimento puede ser un criterio importante de selección para el consumidor.