PROVEEDORES – El fabricante de materiales autoadhesivos para la industria de la etiqueta, Herma, dispondrá en la nueva planta de producción de Filderstadt (Alemania) la capacidad para generar su propia electricidad, con el fin de abastecer de energía de refrigeración y de calor a la misma.

La iniciativa responde al objetivo de la compañía de ser más eficiente energéticamente y de reducir los costes de producción para también ser más competitivos, calculando que esta nueva política les supondrá un ahorro equivalente al consumo de 200 hogares.

Según Thomas Baumgärtner, director general de Herma y director de la división de materiales adhesivos, “Utilizaremos el principio de activación del núcleo que mediante unos tubos de plástico incrustados en los techos transportarán agua fría o caliente, según la época del año. De este modo, el calor que generemos en nuestros procesos de fabricación de etiquetas será utilizado por los enfriadores de absorción para regular la temperatura de las salas de producción”.

Herma ha invertido 80 millones de euros en la construcción de la nueva planta y se espera que comience a funcionar en otoño.